Centre Sukha

Última actualización: 18 abril, 2024 - 07:46 pm

El comportamiento de rascarse entre los drogadictos es un acto que genera intriga, preguntas y especulaciones.  

rascarse

La Conexión entre Drogadicción y el Rascarse

La relación entre la drogadicción y el acto de rascarse puede ser más compleja de lo que parece a simple vista. Al examinar esta conexión, se entra en un terreno complejo donde diversos factores psicológicos entran en juego, contribuyendo a este comportamiento aparentemente inconexo.

Entre los factores psicológicos que podrían influir en el comportamiento de rascarse entre los drogadictos, destaca la presencia de trastornos coexistentes, como la ansiedad, la depresión o el trastorno de estrés postraumático. Estos trastornos pueden ejercer un papel decisivo en la manifestación del comportamiento de rascarse, ya sea como una forma de autorregulación emocional o como un mecanismo de enfrentamiento ante situaciones estresantes.

Además, el proceso de la adicción misma implica una serie de cambios neuroquímicos y neuroadaptativos en el cerebro, que pueden influir en la percepción del dolor y la sensibilidad cutánea. Esta alteración en la neuroquímica cerebral podría predisponer a las personas con adicciones a buscar alivio a través del rascado, como una forma de distraerse del malestar interno o de buscar sensaciones placenteras alternativas.

El Rol de la Ansiedad y el Estrés

La ansiedad y el estrés son factores comunes entre las personas que luchan contra la adicción a las drogas.

La ansiedad, caracterizada por sentimientos de preocupación excesiva y tensión, puede estar presente tanto como causa como consecuencia de la adicción. Por un lado, el consumo de drogas puede ser utilizado como un mecanismo de afrontamiento para aliviar temporalmente los síntomas de ansiedad, proporcionando un escape momentáneo de la angustia emocional. Por otro lado, el uso continuado de sustancias puede desencadenar o exacerbar los niveles de ansiedad, creando un ciclo autoperpetuante donde la persona recurre nuevamente a las drogas en un intento de calmar sus nervios.

De forma similar sucede con el estrés que juega un papel clave en la dinámica de la adicción. El estrés crónico puede aumentar la vulnerabilidad a la adicción al modular la actividad de los sistemas de recompensa y de respuesta al estrés en el cerebro. Los drogadictos pueden encontrar en el consumo de sustancias una vía de escape momentáneo del estrés percibido, buscando alivio instantáneo de la presión emocional y los desafíos de la vida cotidiana.

En este contexto, el comportamiento de rascarse puede entenderse como una estrategia de enfrentamiento maladaptativa utilizada por las personas adictas para gestionar temporalmente la ansiedad y el estrés. Al rascarse la piel, se activan los receptores nerviosos periféricos, lo que puede desencadenar una sensación de alivio o distracción momentánea de las emociones negativas. Sin embargo, este alivio es solo temporal y puede llevar a un ciclo de rascado compulsivo que empeora aún más la condición de la piel y contribuye al malestar emocional a largo plazo.

También hay que tener en cuenta que algunas drogas, especialmente aquellas que afectan al sistema nervioso central, pueden causar picazón en la piel como efecto secundario. Haciendo que las personas adictas posiblemente experimenten este síntoma y recurran al rascado como forma de alivio.

El Componente Psicológico de la Adicción

La adicción, en todas sus formas, ejerce in impacto significativo tanto en el cuerpo físico como en la mente de la persona afectada. Más allá de los efectos físicos directos, la adicción puede dar lugar a la formación de patrones de comportamiento compulsivo, que se desarrollan como respuestas automáticas a ciertos estímulos o situaciones desencadenantes.

También, es importante considerar el papel de los patrones de pensamiento y comportamiento condicionados en la dinámica de la adicción y el comportamiento de rascarse. Estos patrones condicionados se desarrollan a lo largo del tiempo como resultado del uso repetido de la droga y pueden asociar inconscientemente el acto de rascarse con el consumo de la droga o con determinadas situaciones relacionadas con la adicción.

Por ejemplo, un drogadicto puede experimentar una sensación de picazón en la piel como resultado del consumo de ciertas drogas o debido a los efectos secundarios de las mismas. Esta sensación de picazón puede convertirse en un estímulo condicionado que desencadena automáticamente el comportamiento de rascarse, incluso en ausencia de la droga o de cualquier estímulo externo que lo provoque.

La Importancia del Contexto Social y Ambiental

El entorno social y ambiental en el que vive una persona adicta, desempeña un papel importante en la manifestación y la perpetuación de comportamientos como el rascado. Estos factores contextuales pueden influir en la frecuencia y la intensidad del comportamiento de rascarse, así como en la efectividad de las estrategias de enfrentamiento utilizadas por la persona.

Uno de los factores clave a considerar es el acceso a la atención médica y los recursos de tratamiento para la adicción y las condiciones de salud relacionadas. La falta de acceso a servicios de salud adecuados puede limitar las opciones de tratamiento disponibles para el drogadicto, lo que puede contribuir a la persistencia de comportamientos problemáticos como el rascado. Por otro lado, un acceso adecuado a la atención médica y a los recursos de tratamiento puede mejorar las perspectivas de recuperación de la persona, proporcionando alternativas saludables para hacer frente a la adicción y sus consecuencias.

Además, el apoyo social juega un papel fundamental en el proceso de recuperación. El apoyo de familiares, amigos, grupos de apoyo y profesionales de la salud puede dar a la persona el respaldo necesario para hacer frente a los desafíos asociados con la adicción y el comportamiento de rascarse. La presencia de una red de apoyo sólida puede ayudar al drogadicto a sentirse menos aislado y más motivado para buscar ayuda y seguir un camino hacia la recuperación.

Las condiciones de vida también pueden influir en su comportamiento de rascarse. Factores como la estabilidad económica, la seguridad del entorno y la calidad de la vivienda pueden afectar el bienestar general del drogadicto y su capacidad para hacer frente a la adicción y sus efectos secundarios. Un entorno seguro y estable puede proporcionar el espacio y los recursos necesarios para concentrarse en su recuperación y reducir la incidencia de comportamientos problemáticos como el rascado.

Preguntas frecuentes

No necesariamente. El rascado puede observarse en algunos casos de adicción, no todos los drogadictos exhiben este comportamiento.

No siempre. Es cierto que el rascado puede estar relacionado con condiciones médicas o efectos secundarios de las drogas, pero también puede ser simplemente un hábito adquirido o una forma de lidiar con el estrés.

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ISSN: 2938-1541

Psicóloga Esther Boada Martos
ISNI 0000 0005 0960 8001 | CEO at Centre Sukha

Fundadora y directora de Centre Sukha con Núm. Colegiada: 24465 por el Colegio Oficial de Psicólogos de Catalunya.

Durante su carrera profesional se ha enfocado en trabajar con diferentes problemáticas como trastornos de ansiedad, trastornos alimentarios, TDAH, bullying, problemas de conducta, traumas, problemas de autoestima etc.​ Especialidades: Psicóloga General Sanitaria · Terapeuta EMDR · Especialista en Trastornos Alimentarios y Obesidad · Especialista en TDAH (infanto-juvenil y Adultos).