Centre Sukha

Cada mañana repetimos un ritual que marca el tono del día: despertarnos.

Algunas personas saltan de la cama en cuanto suena la alarma; otras necesitan silencio, luz suave y unos minutos para “aterrizar”.

Durante años se interpretó como una cuestión de actitud o disciplina, pero hoy sabemos que la forma en que nos despertamos tiene una base biológica, emocional y social mucho más profunda.

Y la pregunta clave es:

¿Qué significa realmente despertarse despacio y por qué puede transformar tu bienestar?

despertarse despacio

Tu forma de despertarte no es un capricho: es biología

Según explica Esther Boada, directora de Centre Sukha, detrás de estas diferencias están los cronotipos, es decir, la tendencia natural del cuerpo a activarse antes o después.

No todas las personas “arrancan” igual porque nuestro cerebro y nuestros ritmos circadianos funcionan de forma distinta.

Además, interviene un elemento clave: la adenosina, el compuesto que genera somnolencia.

Hay personas que la “limpian” más rápido durante la noche y otras que necesitan más tiempo para que el cerebro alcance un estado de alerta real.

👉 Traducción práctica:

No eres perezosa ni indisciplinada si necesitas más tiempo para despertar. Tu cerebro simplemente tarda más en activarse.

El cortisol: el gran responsable de los despertares tensos

Otra pieza fundamental es el cortisol, la hormona que se activa cuando el cuerpo percibe estrés o amenaza.

Cuando los niveles están elevados —por carga mental, preocupaciones o ritmos de vida acelerados— el cuerpo duerme en alerta, lo que explica:

  • despertares frecuentes,
  • sueño ligero,
  • sensación de no haber descansado,
  • activación inmediata al mínimo ruido.

Como señala Esther Boada, incluso durmiendo suficientes horas, el cerebro puede seguir en “modo vigilancia”.

👉 Si te despiertas ya en tensión, no es casualidad: tu sistema nervioso está trabajando de más.

¿Es mejor madrugar o despertarse despacio? La pregunta está mal planteada

En redes sociales se ha glorificado la idea de levantarse a las 6:00, entrenar, meditar, desayunar perfecto y empezar el día “ganando”.

Pero este enfoque ignora algo esencial: no todas las personas funcionan igual ni tienen el mismo ritmo biológico.

La cuestión no es madrugar más, sino cómo empiezas tu mañana.

Esther Boada lo resume así:

          “Sea cual sea tu cronotipo, es mejor levantarse y comenzar la mañana con calma.”

La calma no es un lujo: es una forma de regular el cortisol y permitir que el cuerpo entre en el día sin sensación de urgencia.

Despertarse despacio no es perder tiempo: es ganarlo

Cuando empiezas el día corriendo, tu sistema nervioso se activa en modo urgencia.

Ese estado se mantiene durante horas y afecta:

  • al humor,
  • a la concentración,
  • a la paciencia,
  • a la capacidad de tomar decisiones,
  • y al nivel de estrés general.

En cambio, despertarse despacio crea un espacio mental propio, un pequeño margen antes de que empiece la exigencia externa.

👉 No es un ritual estético: es regulación emocional.

Cómo empezar a despertarte despacio (aunque tengas poco tiempo)

No necesitas una hora y media como algunas celebrities.

Necesitas intención y dos o tres ajustes realistas:

  • Evita mirar el móvil en los primeros 10 minutos.
  • Respira profundo o estírate antes de levantarte.
  • Enciende la luz poco a poco.
  • Deja preparada la ropa o el desayuno la noche anterior.
  • No llenes ese tiempo de tareas: la calma no se “optimiza”.

La clave no es hacer más, sino hacer menos y más lento.

Despertarse despacio no es una moda ni una tendencia de bienestar: es una forma de respetar tu biología, regular tu sistema nervioso y empezar el día desde un lugar más amable.

Como recuerda Esther Boada, cada persona tiene un ritmo, y escucharlo es una de las formas más sencillas de cuidarse.

Preguntas frequentes

Sí. De hecho, es especialmente útil: tu cerebro tarda más en activarse por la mañana, así que darle unos minutos extra ayuda a regular el cortisol y evitar la sensación de urgencia.

No hay un tiempo ideal. Puede ser desde 5 minutos hasta 45. Lo importante no es la duración, sino la ausencia de prisa.

Despertarse despacio: por qué empezar el día con calma mejora tu bienestar

En Centre Sukha exploramos lo desconocido y te ayudamos a superar los problemas con éxito aprendiendo de todo el proceso.

ISSN: 2938-1541

Psicóloga Esther Boada Martos
ISNI 0000 0005 0960 8001 | CEO at Centre Sukha

Fundadora y directora de Centre Sukha con Núm. Colegiada: 24465 por el Colegio Oficial de Psicólogos de Catalunya.

Durante su carrera profesional se ha enfocado en trabajar con diferentes problemáticas como trastornos de ansiedad, trastornos alimentarios, TDAH, bullying, problemas de conducta, traumas, problemas de autoestima etc.​ Especialidades: Psicóloga General Sanitaria · Terapeuta EMDR · Especialista en Trastornos Alimentarios y Obesidad · Especialista en TDAH (infanto-juvenil y Adultos).